lunes, 21 de agosto de 2017

E. E. Cummings


  
  que mi corazón esté siempre abierto a los pequeños
pájaros que son los secretos de la vida
lo que sea que ellos canten es mejor que conocer
y si los hombres no los escuchan son hombres viejos

que mi mente pueda deambular hambrienta
y sin miedo y sedienta y flexible
y aun si es domingo que yo pueda estar equivocado
pues cada vez que un hombre tiene razón no es joven

y que yo mismo no pueda hacer algo útil
y amarte más que verdaderamente, mucho más
nunca ha habido alguien tan tonto como para fracasar
al cubrirse con todo el cielo con una sola sonrisa


viernes, 2 de junio de 2017

Nikos Kazantzakis

Δεν ελπίζω τίποτα, δεν φοβάμαι τίποτα, είμαι ελεύθερος'
No espero nada, no le temo a nada, soy libre.





martes, 30 de mayo de 2017

TRES NOBLES VERDADES


"Tres pasiones, simples pero abrumadoramente fuertes, han gobernado mi vida: el anhelo de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad". 

Bertrand Russell

viernes, 21 de abril de 2017

EL VUELO DEL ALMA

El Vuelo Del Alma
Omar Khayyam


Y caso extraño  ¿no? De las vidas aquéllas
que primero pasaron tras la cortina oscura,
ninguna aquí retorna a mostrarnos sus huellas,
para abrir nuevas rutas por entre las estrellas.


Y las revelaciones del sabio y del devoto,
que profetas ungidos en llamas difundieron,
¿qué son sino consejos de un ensueño remoto,
dichos y al punto vueltos a su dormir ignoto?


Porque si el alma puede dejar su polvo turbio,
y cabalgar desnuda por los aires del cielo
¿No es, acaso, vergüenza, no es un fatal disturbio
habitar por más tiempo en este vil suburbio?


Y éste es sólo una tienda donde un sultán reposa
mientras va de camino al reino de la muerte:
Sale el sultán, y al punto, un hosco peón de fosa
la alza, y para otro huésped la adereza lujosa.


Y yo envié mi alma tras lo Invisible eterno,
del más allá una carta buscando descifrar;
tras una larga angustia de mi conflicto interno,
vuelve y me lee. -Mira: yo soy Cielo e Infierno-.


Cielo es sólo visión del Deseo cumplido
y el Infierno la sombra de un alma de ansia presa,
lanzada a esta tiniebla donde, apenas surgido,
el hombre ha de quedar en polvo convertido.


Y al fin no somos más que una movible fila
de fantásticas formas que vienen y que van
en torno a esta Linterna del Sol, que alumbra, oscila,
y el Maestro abre y cierra cual mágica pupila.


Nosotros, piezas mudas del juego que Él despliega
sobre el tablero abierto de noches y de días,
aquí y allá las mueve, las une, las despega,
y una a una en la Caja, al final, las relega.



La bola nada inquiere de sí, ni no, ni modo,
y el jugador doquiera de un lado al otro corre:
pero él, que los echara en el campo de lodo,
todo de ellos lo sabe, ¡oh, todo, todo, todo!



Su índice el fallo escribe: si tu piedad impetra,
si tu ingenio excogita, si tu fe intercede
por borrar una línea, tu voz nunca penetra;
ni tus lágrimas juntas lavarán una letra.